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Cautivos de la petrodependencia    

En el proceso de extracción del petróleo, un momento clave para entender la primera trampa de la petro-dependencia es la refinación. En las refinerías el crudo se transforma en gasolina, diesel y otros derivados, pero lo interesante del asunto es que los valores de cada derivado pueden variar en algunas décimas, pero no más(1).

Entonces, las refinerías son el eslabón de la cadena petrolera en el que se encallan los intereses de todas las industrias. Todos los sectores quieren una oferta de combustible lo más barato posible y eso significa consumir proporcionalmente todos al mismo ritmo. El mercado y el mundo industrial debe moverse a la par de las porciones derivadas del petróleo. No puede haber más coches a diesel que de gasolina, y si crece la demanda de combustible para aviones, debe crecer la demanda del resto de la torta petrolera.

Controlar la energía es tener el poder. Si el más importante recurso energético es escaso y no renovable, como el petróleo y el gas, quienes manejen ese bien tienen el poder(2) . Las economías nacionales fluctúan en estrecha dependencia con las oscilaciones del precio del petróleo. Los ciudadanos, consumen petróleo para vivir, ya sea en su estado combustible, como sus productos derivados, principalmente plásticos. Es más, enormes masas de población urbana, están atrapadas en el círculo vicioso de trabajar para mantener un auto, y tener un auto para trabajar.
Las compañías petroleras, verdaderos conglomerados financiero-industriales, moldean las políticas públicas de energía y transporte. De esta manera, se conducen desde arriba, las futuras necesidades del ciudadano, convirtiendo a la población en consumidores cautivos. La publicidad televisiva ayuda también a persuadir las preferencias del pueblo, empujando al trabajador a endeudarse en créditos bancarios para comprar un coche, que generará gastos para el resto de sus días.
El círculo se cierra. Los bancos invierten en la industria automovilística y petrolera; los ciudadanos invierten el tiempo de sus vidas en trabajar para pagar el coche y mantenerlo, así como otros objetos de consumo igualmente fabricados con y a partir del petróleo.
Otro rubro clave es la energía, ya sea calorífica como eléctrica. Teniendo en cuenta que la electricidad viene principalmente de la quema de gas y petróleo, no sorprende el creciente consumo eléctrico en nuestra vida cotidiana. La construcción de más de 40 plantas de ciclo combinado en el Estado Español, centrales capacitadas para quemar tanto fuel como gas natural, puede respondernos a la pregunta. Los consorcios energéticos necesitan más consumidores para su nueva oferta de kilowatios.
La desinformación del consumidor o su resignación de cambiar nada ayuda a las transnacionales a expandirse. Sin embargo, en la boca del pozo petrolero, allí donde no queda otra que defender el territorio para sobrevivir, las poblaciones tienen por delante una larga lucha. Desde los acomodados países del norte, en vísperas de un cambio climático que también golpeará nuestras ventanas, no podemos seguir ignorándolos.

 

Usos de los combustibles fósiles
En su estado natural, el petróleo sirve para poco, por eso se suele hablar de "derivados del petróleo" (propano, butano, naftas, gasolinas, gasóleos, fuel, óleos y otros como asfaltos y lubricantes). Más del 90% se usa para producir energía: para el transporte de mercancías y personas (por tierra, mar y aire), combustible para calefacción o para la generación eléctrica. En menor medida, se usa como materia prima de la industria petroquímica (especialmente para fabricar plásticos que no se reciclan).
El gas y el carbón se usan fundamentalmente para la generación eléctrica.

"290 millones de estadounidenses consumen un kilómetro cúbico de petróleo al año, mientras que 1.300 millones de chinos consumen a penas 1 cubo de unos 350 m de lado".

 


 

 

Notas

1.- Hermann Schheer, Economía solar global, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, Barcelona 2000.

2.- Graziano, Walter, Hitler ganÛ la Guerra, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2004.

 

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