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Resistencias sobre el pozo: todos contra Repsol    

 

Repsol-YPF, opera en 32 países, ganó en 2004 casi 2.000 millones de Euros y tenía casi 5.000 millones de barriles en sus reservas.

Mediante la compra de acciones, intercambio de activos o privatizaciones agresivas, Repsol ha extendido sus patas en todo el planeta. Algunos países como Guinea Ecuatorial, Nigeria, Sierra Leona en plena guerra o con dictaduras militares. De América Latina, donde está en casi todos los países, es de donde nos llegan más noticias de conflictos.

La presencia de Repsol en los países donde opera es parasitaria. No sólo saca de sus fronteras materia prima a muy bajo costo dejando pasivos ambientales irreversibles, también vende a estos mismos países hidrocarburos a precios internacionales. Sus enormes beneficios la posicionan por encima del Estado, en cuanto a capacidad de inversión en las regiones petroleras. En la práctica, el poder que tienen se convierte en impunidad de acción. Los estados no tienen medios para controlar a las petroleras, pero estas, disponen de mecanismos internacionales para proteger sus inversiones, como la OMC y las embajadas de los países que albergan las casas matrices de las compañías.

Voces de resistencia

Las concesiones, son contratos entre empresa y gobierno para explorar hidrocarburos a lo largo de extensas áreas de tierra y explotarlos en las siguientes décadas. Las poblaciones locales son ignoradas, o sólo consultadas para rellenar un Estudio de Evaluación de  Impacto Ambiental.

Las compañías petroleras han aprendido estrategias corporativas para seducirlas, engañarlas o silenciarlas. Normalmente ocurre los primeros años. La desinformación y aislamiento de las comunidades ayuda. Pero cada vez son más y mejor organizadas las resistencias que generan los proyectos de Repsol en los territorios que afecta.

Las denuncias

Son muchas las denuncias por atropellos sociales y delitos ambientales, pero muy pocas las que son encauzadas en trámites judiciales. Las Autoridades Ambientales Competentes existen en el papel, pero en la práctica son familiares de políticos y están financiados por el Banco Mundial o las propias empresas petroleras.

Los juicios

Repsol se enfrenta a varios juicios que pueden alentar a que salgan más. Hasta ahora, los procesos son muy lentos y costosos de mantener. Desde una comunidad no es fácil enfrentarse al buffet de abogados de Repsol. Sin embargo, los juicios dan muy mala imagen a quien depende mucho de ella.

En Argentina, las comunidades mapuches Kaxipayiñ y Paynemil se enfrentan a Repsol ante la justicia(1). Otro juicio en este mismo país, esta vez con resolución firme en 2005 de la Corte Suprema de Justicia de Mendoza, mantiene la prohibición de explotar hidrocarburos en la  reserva de Laguna Llancanelo. Este es un precedente que puede sentar jurisprudencia para frenar la entrada de Repsol en las numerosas áreas protegidas donde tiene concesiones.(2)

La defensa del Territorio

Las operaciones de Repsol invaden territorios indígenas en varios países. Sólo en Bolivia, 17 Territorios Comunitarios de Origen y 7 Áreas protegidas son afectadas. Los Contratos petroleros son extensos –hasta 40 años- y obligan el desarrollo de los campos. Así, por no perder los bloques, las petroleras ejecutan los proyectos de exploración sísmica y perforan varios pozos exploratorios, como mínimo. Aunque al final los bloques no sean productivos, en el camino a la decisión, la compañía habrá modificado las condiciones de vida en las comunidades locales: apertura de accesos, contrato de mano de obra, prostitución en los campamentos, contaminación de aguas...

La comunidad guaraní de Tentayapi (Bol.) expulsó a Repsol de
su territorio en 2004. Todavía resisten

Las poblaciones locales, tanto indígenas como campesinas se oponen cada vez más explícitamente a la entrada de las petroleras. En Colombia, los U´was amenazaron con el suicidio si ingresaba el consorcio Occidental-Repsol a sus territorios sagrados(3).Visto el panorama, parece que Repsol agotó la etapa de “camisetas y espejitos” en cuanto al Relacionamiento Comunitario. Si quiere operar en sus bloques antes que finalice el contrato, le esperan tres décadas de resistencia indígena. 

Los reclamos de nacionalización

En 1999 Repsol adquirió bien barata YPF de Argentina, ahora 67 años después organizaciones sociales como el Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (MORENO) o el Nuevo Proyecto Energético Latinoamericano (4) militan por la recuperación de la empresa estatal y Renta Petrolera que generaba. En los tribunales de Chubut y Buenos Aires, ex Trabajadores de YPF pretenden declarar nula la compra de Repsol a YPF y denuncia la corrupción e impunidad con la que se efectivizó  la privatización de YPF.

Piquetes y Bloqueos

En Bolivia, los episodios del Octubre negro de 2003, con 67 muertos y la destitución del presidente que pretendía dejar que Repsol exporte gas a Estados Unidos, marcó el inicio de un proceso nacional hacia la recuperación de los yacimientos de gas y petróleo. Repsol-YPF está en medio del fregado por beneficiarse de la privatización de Andina S.A,  una de las dos empresas resultantes de la entrega de la estatal YPFB. En 2005, un nuevo repunte de movilizaciones colapsó de nuevo el país con la consigna nacionalizadora. Cuando en diciembre, el MAS ganó las elecciones con promesas de nacionalización, Repsol aprovechó ese momento para rectificar su declaración de reservas en Wall Street en un 25% menos. Repsol había estafado a sus accionistas y los medios de prensa culpaban su caída en la bolsa a Evo Morales.

La toma de pozos

Es una media extrema que pone en jaque a las petroleras. La toma de pozos, cortar el acceso a los campos petrolíferos o el cierre de válvulas de ductos convierte a los protagonistas en un peligro económico de primer orden. Cada vez más comunes, con la toma de instalaciones se han logrado resultados dispares: desde la represión (comunidad mapuche Lonko Purran en 2004 o el paro cívico de Sucumbíos, 2005) a la negociación y concesión de demandas (movilizaciones de la UTD de moscón, Argentina en Campo Durán).


Lonko Puran (Arg.) invadida con 150 pozos
de Repsol en su comunidad

Las petroleras reaccionan con nerviosismo a este tipo de acciones, empujando a los estados de hacer uso de la fuerza (represión en el Chapare, Bolivia) o contratando grupos de seguridad privados (como los paramilitares en Colombia). De todos modos, en estas acciones es cuando la petrolera se vuelve vulnerable. Bastan 15 campesinos con palos para hacer perder millones de dólares cada día.

Las campañas de boicot

Una estrategia todavía no muy trabajada que da al consumidor un poder insospechado: las corporaciones tiemblan al escuchar su palabra. Ante el boicot, las compañías reaccionan con una agresiva campaña de imagen corporativa, pero sucede, que los hechos son más fuertes que las mentidas. En el boicot, es útil identificar los  productos de la compañía así como también  los bancos accionistas. Algunos ejemplos (boicot a Shell por el hundimiento de una plataforma en el mar del norte, o a la Total-Fina-Elf por el derrame del Erika) muestran que el boicot va más allá de no consumir una marca. Plantea dilemas al consumidor sobre cómo salir de la petro-dependencia.

La articulación entre consumidores y afectados

Para vencer las barreras informativas y las distancias, se tejen redes de resistencia entre las poblaciones afectadas por explotación directa y los alejados consumidores del norte, que a su vez, están cerca de los centros de poder de las compañías. La solidaridad ante las injusticias debe trascender la denuncia. Es necesario articular campañas públicas para  romper el silencio mediático que les garantiza la  impunidad petrolera.  Contagiar la mala conciencia del consumidor, advertir a los accionistas de sus negocios irresponsables. Presionar a las empresas petroleras y a los gobiernos que las amparan y, sobretodo, aprender a vivir sin ellas.

 

Notas:

1. En marzo de  2002  presentaron una demanda de 445 millones de dólares a Repsol para que reparare los impactos a la salud psico-física, la fauna, la flora y la cultura de  sus comunidades.

2.Un Ojo en la Repsol

3. En Ecuador, 6 nacionalidades del oriente amazónico declararon en 2002 sus territorios intangibles. En Perú, la Declaración de Atalaya (2005) une a los pueblos indígenas Ashaninka, Asheninka, Shipibo Konibo, Nawa, Amawaka, Yine en la resistencia al ingreso de petroleras en su territorio. En Bolivia, la comunidad Tentayapi no deja entrar ni un palmo a Repsol en su tierra y la Asamblea del Pueblo Guaraní del Territorio Itika Guasu declararon el ingreso de Repsol ilegal e inconstitucionales.

4. contactos: www.info-moreno.com.ar  y nuevoproyectoenergetico@yahoo.com.ar

 

 

CUARENTA AÑOS DE CONTAMINACIÓN EN PUERTOLLANO

“Se recomienda a la población con problemas respiratorios, ancianos y niños que no realicen actividades al aire libre; calidad del aire: baja….”.

Mensajes de este tipo son lanzados desde las autoridades a la población de Puertollano situada al sur de Ciudad Real, cada vez que la contaminación atmosférica alcanza niveles superiores a los permitidos, una situación que en nuestra localidad es tan frecuente que forma parte de nuestra cotidianeidad. Este hecho es parte de un tributo que, al parecer, hay que pagar por tener en nuestro entorno un importante complejo petroquímico que, supuestamente, otorga innumerables “ventajas” a los habitantes de esta localidad y su comarca.

Buena parte de los discursos que provienen de las autoridades están orientados a difundir la idea de que los problemas generados por la realidad industrial de la zona son irremediables. De esta manera están contribuyendo a instaurar una actitud de conformismo entre la población, que no se plantea posibilidad de cambio.

Desde su inauguración, en el año 1966, el complejo petroquímico ha sido la principal industria de la comarca de Puertollano, una vez que la minería entraba en crisis. Sin embargo, y a pesar de los cuantiosos beneficios económicos que recaudan, no se ha velado por el mantenimiento de los puestos de empleo ya que se han perdido varios miles de puestos de trabajo desde los años 70 (en la actualidad apenas se sobrepasa el millar de trabajadores). Además la política de subcontratación que mantiene la empresa ha precarizado de forma escandalosa las condiciones laborales de los trabajadores de las contratas que trabajan para Repsol.

Por otro lado y teniendo en cuenta la antigüedad del complejo, hay instalaciones que se han quedado obsoletas como queda de manifiesto cuando se producen irregularidades, bien en forma de escapes de sustancias nocivas para la salud, cuya información apenas llega a los ciudadanos, o bien en situaciones más dramáticas como ocurrió en el accidente del 14 de agosto del 2003, en el que desgraciadamente 9 trabajadores fallecieron, peligró la seguridad de la población y millones de litros de combustible fueron lanzados a la atmósfera dejando en evidencia los sistemas de seguridad implantados por Repsol en el complejo.

Dentro de su campaña publicitaria, Repsol presume de respetar el medio ambiente, pero el entorno de Puertollano está igualmente contaminado y no se contemplan medidas que minimicen los efectos de las emisiones del complejo como pudieran ser la reforestación del entorno o la rehabilitación del cauce del río Ojailén tras su paso por las cercanías de Repsol.

La diversificación económica, que sería una solución a la dependencia que tiene la comarca del complejo petroquímico, se encuentra limitada por el hecho de que contar con una industria de este tipo no es precisamente un reclamo para otras posibles alternativas.  

Si hablamos de la salud de los habitantes de Puertollano, hay que tener en cuenta que la contaminación generada por el complejo puede producir problemas respiratorios y graves enfermedades;  a pesar de esto, no se constatan estudios epidemiológicos serios por parte de la autoridad competente lo que demuestra una total falta de interés por una circunstancia tan seria.

A nosotros nos queda la incertidumbre de no saber hasta cuándo se mantendrá esta situación que nos obliga a hipotecar nuestra salud a cambio de unas dudosas ventajas teniendo en cuenta, tal y como queda demostrado a lo largo de estos últimos 40 años de funcionamiento del complejo petroquímico, que Repsol lo único que persigue es la obtención del máximo beneficio económico posible.



Bajo este lema, dos plataformas ciudadanas de las islas de Lanzarote y Fuerteventura se movilizan para defender su litoral marino.

Repsol pretende explotar petróleo a 20 km de estas islas, abarcando un área de exploración de 616.000 hectáreas. A finales de los setenta y en los primeros ochenta ya se llevaron a cabo investigaciones por parte de las empresas estatales Hispanoil y ENIEPSA con indicios positivos. Repsol se aprovecha de estos estudios financiados con dinero público para conseguir ganancias privadas. Sus previsiones iniciales, contemplaban iniciar la explotación en 2007 y tendrían 20 años para sacar unos 140.000 barriles diarios, o sea, un beneficio de 57.000 millones de euros. Comparando esta cantidad con los 6.356 barriles por día que extrae la multinacional en las costas de Tarragona, zona de mayor extracción de todo el estado español, entenderemos el gran interés por el litoral canario. Los beneficios para las islas afectadas sería poco o ninguno y para el Estado Español, cuya Ley de Hidrocarburos es menos beneficiosa que muchos países latinos, sólo un 5% de regalías.  

Las plataformas que pretende construir Repsol, ponen en peligro más de 10 Espacios Naturales Protegidos y choca con los intereses turísticos de la zona. Además, teniendo en cuenta que el agua de consumo se obtiene desalando el agua del mar, cualquier vertido o fuga afectaría la calidad del agua y la salud de los canarios (los expertos han calculado que se derraman 100 kg de crudo por cada 1000 Tm). 

Ante esta situación los ciudadanos han mostrado su rechazo al proyecto, expresado en manifestaciones multitudinarias (como en septiembre del 2002, cuando salieron a la calles más de 10.000 personas de una población de 120.000), además de numerosos actos activistas.

Actualmente las prospecciones no continúan y esto ha puesto un freno a la campaña.

Más info en www.canariasdicenoarepsol.org

 

LA PETROQUÍMICA DE TARRAGONA APESTA

La industria petroquímica es una de las actividades más peligrosas. Cualquier error previsto (y ocultado) o imprevisto puede tener funestas consecuencias. Sólo en la última década han muerto quemados decenas de trabajadores en las petroquímicas españolas.

El complejo petroquímico de Tarragona, con toda su industria, sus depósitos y sus chimeneas es uno de los complejos industriales más importantes de España. De aquí salen más del 40% de los plásticos que se distribuyen por el territorio. Empresas como Repsol-Ypf, Basf, Dow Chemical o Bayer tienen sedes en este punto de la costa mediterránea. Estas empresas se sienten partícipes de un desarrollo y un progreso que, según afirman, aportan trabajo y riqueza a la provincia. Quizá estén en lo cierto pero dejan de decir algo que a muchos no se nos pasa por alto. Se están hipotecando el futuro de las poblaciones que tienen la desgracia de vivir inmersos en la vorágine de la fumata blanca. En esta fumata blanca encontramos partículas en suspensión de níquel, de dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, plomo, mercurio, cromo, compuestos orgánicos volátiles, monóxido de carbono, cadmio...esto es lo que se respira a diario en el campo de Tarragona. Estos olores son denunciados por las poblaciones vecinas a la petroquímica pero toda denuncia cae en saco roto. Sin embargo, en la provincia de Tarragona el índice de cáncer ha aumentado en más de un 133% en diez años!!! Y no es casual. Se espera que en la próxima década las alergias afecten a más del 50% de la población. Mientras tanto la contaminación se hace visible en la defoliación de plantas y árboles, en la acidificación del suelo, en la mortandad de peces por sulfato amónico y una larga lista que no nombraremos ahora.

En octubre de 2004, la organización ecologista “l´Escurçó” de Tarragona, que lleva tiempo midiendo los niveles de lluvia ácida presentó una denuncia a la Fiscalía de Tarragona contra la empresa Repsol, por la contaminación con vertidos de amonio al río Francolí (“en los últimos rocíos a la zona se ha detectado un pH de 3,8 y en la última lluvia un pH de 5,2”). El informe del ingeniero forestal reclama una indemnización de 18 millones de euros para restituir la zona afectada de Constantí, sin contar con otras zonas afectadas en el Rourell

Además, el tráfico constante de barcos petroleros en las costas de Tarragona pone a la región en serio riesgo de vertidos. Los errores humanos, deficientes controles y el mal estado de toda la flota petrolera aumentan las probabilidades. Cada día es una lotería. 

Más info en www.geo.ya.com/valldelfrancoli

www.barcelona.indymedia.org/newswire/display/230020/index.php Organizaciones de la zona que hacen seguimiento: Organización ecologista Escurçó, Ali Supay  (info@alisupay.org), Reb-Sol (reb-sol@moviments.net), GEPEC, Ballena (ballena@riseup.net)

 

REFINERÍA NO

La Refinería Balboa ha recibido una fuerte oposición por parte de la ciudadanía que se han organizado en la Plataforma Ciudadana REFINERÍA NO mostrando su rechazo a las petroquímicas en Extremadura.  Para más información ver www.plataformarefineriano.com o contactar con norefineria@gmail.com

 

CAMPAÑA REPSOL MATA

Desde hace más de dos años que un grupo de gente variopinta se reúne en Barcelona tratando de visibilizar la otra cara de Repsol. Ya se han realizado diversos manifiestos, acciones y charlas-debate. Y ahora aprovechando la coyuntura y una demanda de Latinoamérica, nos lanzamos a una campaña internacional: la CONTRA-JUNTA DE AFECTADOS 2006.

Proponemos un encuentro de reflexión, generación de redes y denuncia que alcance a quienes en realidad toman las decisiones: los accionistas de Repsol-YPF que se reunirán en mayo en Madrid.

Se está organizando una gira a nivel de todo el Estado, donde varios afectados de la Repsol en Latino América presentaran sus casos, para presentarse finalmente en el lugar donde se celebrará la Junta.

Si quieres participar en la campaña escribe a repsolmata@moviments.net

Periódicamente se publica el boletín electrónico ”Un ojo en la Repsol” con información actualizada sobre los impactos y controversias de la multinacional petrolera. Si quieres recibirlo escribe a guarapitu@cascall.org. Puedes encontrarlos también en www.cascall.org/repsol

Más info www.repsolmata.info o www.observatorideute.org

 

 




 

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